Día 2: Ivanno-Frankivsk, conociendo su historia e iglesia

Me desperté y vi el temible tragaluz de anoche cubierto con suaves copitos de nieve.

Esta mañana estuvimos en un orfanato gestionado por unas monjas. Daba gusto ver a las niñas y niños tan alegres tomando sus lecciones de lectura y escritura. Debido al frío de afuera, durante el descanso se entretenían en el interior del edificio con juegos de mesa o jugando al ping-pong. En un momento determinado los niños se pusieron en posición de coro y comenzaron a entonar unas canciones religiosas bastante bien afinados, siguiendo el compás que una monja les marcaba con sus manos y una sonrisa en la cara. De pronto, las canciones religiosas cantadas con esas voces angelicales inocentes se fueron mezclando con canciones patrióticas sobre cómo Ucrania iba a vencer al enemigo, y todo esto al compás de esa mano que no se detenía y esa sonrisa que no se borraba.

Después de este pequeño concierto las monjas nos contaron que a los niños desde primer grado ya les enseñan poesía sobre Ucrania. Después, nos contaron que estos niños en cuanto cumplan 17 años tienen que irse a registrar al ejército. No es para reclutarlos. Es para que el ejército tenga fichados a estos jóvenes, les puedan hacer pruebas, mirar su salud, etc… es decir, para que el gobierno ucraniano sepa con qué reservas cuenta en caso de ser necesario. A partir de los 25 años es cuando los jóvenes tienen que ir a la guerra.

Un par de monjas observan Ivanno-Frankivsk

Después de esto nos fuimos al centro de Ivanno-Frankivsk para hacer unas gestiones.

Mítico lada, vehículo muy popular en la Unión Soviética y bloque del este

Lo que más me llamó la atención en cuanto llegamos al centro es la total normalidad con que la gente se desenvolvía en esta ciudad.

Plaza Rynok

Plaza Rynok

Un mercadillo callejero

Ayuntamiento de Ivanno-Frankivsk

Uno para nada se siente en un país en guerra. Al menos como visitante. Seguramente vivir aquí y conocer historias en primera persona de los horrores de la guerra cambiaría la percepción.

Ya que estamos aquí, os contaré un poco de la historia de esta ciudad. Esta ciudad comenzó como una fortaleza en 1662 con el fin de defender a Polonia de los ataques de los tártaros (de Crimea) o de insurrecciones cosacas. ¿¿Eh?? ¿Y por qué esta fortaleza en Ucrania habría de proteger a los polacos? Bueno, la realidad es porque en ese entonces esta región pertenecía a Polonia. Bueno, ni siquiera a Polonia, si no a la Mancomunidad Polaco-Lituana. Esto fue una unión política entre el Reino de Polonia y el Ducado de Lituania para formar un nuevo enorme país, que duró hasta 1795. Sí, definitivamente estos eran otros tiempos con otros países y reinos que ya ni existen. Este enorme país se había expandido para ocupar esta zona de lo que es hoy Ucrania. Pero esto ya eran los límites territoriales de la Mancomunidad, y los tártaros musulmanes hacían constantes ataques a la Mancomunidad, por lo que se decidió establecer aquí una fortaleza para proteger así a las católicas Cracovia y Varsovia.

La fortaleza fue fundada por Andrzej Potocki, y llevaría el nombre de Stanisławów, no se sabe si por el nombre del padre o hijo del fundador, ya que ambos tenían el mismo nombre. En seguida a la fortaleza se le dieron derechos de ciudad, y se estableció un mercado, un ayuntamiento y unas cortes.

Andrzej era un hombre ambicioso y quería hacer de Stanisławów una ciudad próspera que apareciera en el mapa. Por lo mismo, invitó a 2 comunidades que en esta época les precedía su fama para los negocios: los judíos y los armenios.

El edificio más antiguo que queda en Ivanno-Frankivsk es lo que se conocía como la iglesia católica romana de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Esta iglesia fue construida en 1672 y en ella se encuentran las tumbas de Andrzej Potocki y su familia.

La antigua iglesia se encuentra con láminas protectoras por la guerra

Láminas protegiendo parte de la antigua iglesia

La iglesia Inmaculada Concepción de la Virgen María dejó de ser lugar de culto en 1962, cuando Ucrania pertenecía a la Unión Soviética y la religión había sido declarada la gran enemiga. Después de 3 años de estar cerrada, en 1965 la iglesia se reconvirtió en un museo de geología, y en 1980 se convirtió en un museo de arte regional, tal como lo sigue siendo hasta la fecha. Ésta es la única iglesia de Ivanno-Frankivsk que no volvió a funcionar como lugar de culto desde la caída del comunismo.

Como único testigo de los armenios que pasaron por esta ciudad se encuentra todavía en pie la Iglesia Azul, iglesia que perteneció a los armenios.

Iglesia Azul con sacos de arena al frente por la guerra

Esta iglesia comenzó a construirse en piedra en 1743, sustituyendo una anterior de madera. Cuando la iglesia todavía era de madera, al parecer hubo un lío con los judíos, quienes se burlaron de la fe cristiana y del clero. En 1742 una corte los declaró culpables y los obligó a tener que pagar la renovación de la iglesia de los armenios en piedra para que quedara para la posteridad. Y así…en 1743 se puso la primera piedra de la iglesia que vemos hoy en día. Éste ha de ser uno de los pocos casos en el mundo donde una religión se vio obligada por castigo a financiar el templo de otra religión.

Interior de la Iglesia Azul. Las fotos salen muy oscuras puesto que había corte de luz

Altar de la iglesia iluminado tan solo con velas

Con la llegada del comunismo esta iglesia también cerró sus puertas para luego abrirlas reconvertida en un museo del ateísmo (vaya ironía). Cuando la Unión Soviética cayó la iglesia volvió a abrir sus puertas al culto pero esta vez pasó a las manos de la iglesia ortodoxa de Ucrania, ya no pertenecía a los armenios.

Por último, la otra gran iglesia es la Catedral Greco-Católica Ucraniana de la Resurrección de Cristo construida en 1752 y que originalmente perteneció a los jesuitas.

 

La Catedral Resurrección de Cristo originalmente perteneció a la orden jesuita

 

Si habréis notado, hemos hablado de iglesias católicas, ortodoxas ucranianas, y greco-católicas. ¿Qué es todo esto? Pues que Ucrania tiene una iglesia cristiana muy peculiar y única en el mundo desde época medieval a causa de vikingos, aristócratas y reyes. Así que, para contaros cómo llegamos a estas divisiones de la iglesia primero hay que contaros cómo llegó el cristianismo a este país que hoy en día es tan devoto.

Los vikingos llegaron a Kiev y a lo que hoy es Ucrania en el siglo IX. Todo este territorio en aquél entonces era un complejo kaleidoscopio de diferentes etnias y religiones: vikingos, jázaros, eslavos, tártaros, nómadas de las estepas, judíos, musulmanes, etc…. No obstante, los dioses más poderosos eran los de los gobernantes vikingos, y entre estos dioses, el más poderoso era Thor, dios del trueno, el rayo y la guerra.

En el año 980 el vikingo Volodymyr llega al trono en Kiev para gobernar esta ciudad y los territorios aledaños. En el sur de su reino tenía otro más grande y poderoso: el imperio bizantino. Contrario a sus antecesores, Volodymyr intentó llevar buenas relaciones con los bizantinos. No obstante, todo terminó cuando el emperador Basilio II le pidió ayuda militar a Volodymyr y, a cambio, le permitiría casarse con su hermana Anna. Volodymyr acudió rápidamente a la ayuda, pero después de la contienda Basilio II no cumplió con su parte del trato y no le entregó a su hermana. Enfadado y humillado, Volodymyr juró venganza y marchó con su ejército a la ciudad bizantina de Chersonesus (en la actual Crimea). La ciudad cayó rápidamente ante los vikingos y, Basilio II, alarmado, decidió entregar la mano de Anna al vikingo. No obstante, el matrimonio con Anna venía con una condición: el vikingo debería de aceptar al cristianismo ortodoxo, aquél que se profesaba en el imperio bizantino, como su nueva religión.

Al salir Volodymyr bautizado de la pila, no solo enfureció a sus compañeros vikingos que creían en Thor, Odin, y toda una serie de aguerridos dioses, si no que también provocó malestar entre los búlgaros musulmanes, los jázaros judíos, y los alemanes católicos, puesto que la religión de todos estos pueblos había sido menospreciada hasta cierto punto.

Volodymyr no solo eligió el cristianismo ortodoxo, eligió el emparentarse con una de las familias imperiales más poderosas sobre la faz de la tierra. De hecho, Volodymyr cambió su nombre por Basilio, indicando que había encontrado un modelo político y religioso que emular en Kiev.

Con el paso de los siglos, el cristianismo ortodoxo se fue convirtiendo en una especie de “negocio” para las élites. La iglesia tenía grandes cantidades de tierras y riquezas que hacían salivar a la nobleza. Obispos y clérigos fueron puestos a dedo en monasterios e iglesias por el rey más por intereses mutuos que por votos verdaderos religiosos.

Desde el siglo XIV la Mancomunidad Polaco-Lituana conquistó las tierras donde hoy en día está Ivanno-Frankivsk, que en aquél entonces toda esta zona se conocía como el reino de Galitzia. La monarquía polaca era católica, no ortodoxa, por lo que en donde hoy estamos, Ivanno-Frankivsk, comenzaron a coexistir iglesias católicas y ortodoxas.

En el siglo XVI la iglesia católica comenzó con una serie de reformas en Europa, y por tanto también en la Mancomunidad Polaco-Lituana. Los católicos, principalmente los jesuitas, comenzaron a abrir escuelas, por lo que la gente de a calle comenzó a gustarle más el catolicismo. Por si esto fuera poco, los sacerdotes católicos tenían contacto directo con el rey de Polonia, mientras que los ortodoxos de esta zona no tenían tal poder político. Los obispos ortodoxos se sentían cada vez más atrasados, aislados y sin poder.La iglesia ortodoxa tenía que hacer algo, y ya, si es que no quería quedar borrada en esta zona de Ucrania, ¿pero qué?

La respuesta la encontraron en los libros de historia. Los obispos ortodoxos se dieron cuenta que en 1439, la ciudad de Constantinopla todavía resistía ante los ataques musulmanes, pero la ciudad podía caer en cualquier momento y con ella su iglesia. El emperador bizantino ya estaba muy debilitado por lo que le pidió ayuda a Roma. Roma se la ofreció, pero a cambio el emperador bizantino tenía que aceptar unir la iglesia ortodoxa bizantina con la católica romana, quedando así por debajo del Papa católico. El emperador bizantino no aceptó, y a los pocos años Constantinopla cayó ante los musulmanes, provocando gran conmoción en toda la Europa cristiana.

Los cristianos ortodoxos no tenían esta vez como enemigo a los musulmanes, si no a los propios católicos. Y contrario a la decisión tomada por Constantinopla años atrás, los obispos ortodoxos de la Mancomunidad Polaco-Lituana sí estarían dispuestos a aceptar esta unión con la iglesia católica en 1596 a cambio de no perder su poder. Y así es como nació la Iglesia Greco-Católica Ucraniana que existe hasta hoy en día. En 1596, en la ciudad de Brest (hoy Bielorrusia), se firmó el acuerdo, donde se estableció que el rito, los servicios, y estructura de su iglesia se mantendría intacta siguiendo así los ritos cristianos ortodoxos, pero a cambio, se sometían al Papa como máximo representante, y reconocían al Espíritu Santo como Dios Padre y Dios Hijo, además de reconocer el purgatorio. Estos 3 asuntos son las principales diferencias hoy en día entre la iglesia de occidente y oriente.

Interior de la Catedral Resurrección de Cristo, que es Greco-Católica Ucraniana. Siguen el rito ortodoxo pero reconocen al Papa católico como su máximo líder

No obstante, como hemos visto, la Iglesia Azul armenia de más arriba pertenece actualmente a la iglesia ortodoxa ucraniana. ¿Quiere decir que no todos los ortodoxos cristianos aceptaron unirse con los católicos en el Concilio de Brest? Así es. Para 1596, el príncipe Kostyantyn Ostrozky tenía montado un gran negocio con la iglesia ortodoxa poniendo obispos a su antojo y distribuyendo tierras a cambio de favores. Si ahora la iglesia era controlada por el Papa este negocio se iba a terminar. Él no podía permitir eso y toda la nobleza tampoco. Por lo tanto, el príncipe, la nobleza, y un pequeño ejército fueron a la ciudad de Brest a dejar claras sus demandas. No obstante, el rey católico de Polonia que también iba para Brest había tomado sus precauciones e iba también con su ejército. En 1596 en Brest estaban los ejércitos de los católicos y de los ortodoxos. Afortunadamente lo que pudo haber sido un baño de sangre jamás ocurrió. Se decidió que hubiesen 2 reuniones separadas, donde en una nació la Iglesia Greco-Católica Ucraniana, y en la otra se mantuvo la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. Y por ello, hoy en día tenemos a la iglesia greco-católica ucraniana y la iglesia ucraniana ortodoxa.

Uno de los grandes representantes de la iglesia greco-católica ucraniana en el siglo XX fue Andrey Sheptytsky, arzobispo de la ciudad de Lviv de esta religión. Sheptytsky también tuvo coqueteo con la política creando consciencia sobre la identidad del ucraniano y la particularidad de su iglesia.

Para darnos una simple idea de todas las manos por las que ha pasado Ucrania a lo largo de su historia (y que parece que hoy en día se la continuan disputando) basta con tomar como ejemplo la pequeña ventana de la vida de Andrey Sheptytsky. Como hemos dicho, él fue arzobispo de Lviv de 1901 a 1944 cuando falleció. En estos 43 años de servicio, él estuvo primero bajo el imperio austro-húngaro, después bajo el imperio ruso, después un breve periodo de independencia como la República Popular Ucraniana Occidental, luego bajo Polonia, después bajo la Unión Soviética, luego bajo la Alemania Nazi, y después bajo la Unión Soviética nuevamente. ¿A qué país, imperio o república debía su vida y lealtad Andrey? Probablemente pensaba que solamente al reino de los cielos.

Estatua de Andrey Sheptytsky, y detrás el edificio más antiguo de Ivanno-Frankivsk, la iglesia católica romana de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, reconvertida ahora en museo

Comenzaba a anochecer. La ciudad comenzaba quedarse a oscuras y la gente comenzaba a andar con sus móviles encendidos para alumbrarse. Dentro de los negocios se veía la gente cenando algo frío a la luz de las velas. Pero también se escuchaba el ruido de generadores trabajando a todo trapo y el olor a gasolina aquí y allá conforme se pasa cerca de ellos, pudiendo así iluminar algunos negocios con electricidad. Encontramos un sitio de pizzas con generador, por lo que podía servir unas buenas pizzas calientes.

Después de este oasis de normalidad volvimos de golpe a la realidad. Queríamos encontrar un cajero automático que funcionase para poder sacar dinero y pagar el hotel. Anduvimos 3 kilómetros en total oscuridad hasta que encontramos uno que funcionaba. Sacamos el dinero y nos dirigimos al hotel.

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Día 1: de camino a Ivanno-Frankivsk (las primeras impresiones de Ucrania)

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