Introducción y un poco de historia

Ucrania es un país que se encuentra en las puertas de Europa por el este. ¿O más bien en las puertas de las estepas de Asia por el oeste? Ucrania es un país que ha visto pasar sobre sus vastos campos de trigo a griegos, romanos, búlgaros, rumanos, eslavos, vikingos, cosacos, turcos, mongoles, rusos, nazis. Tanta gente ha pasado por aquí que más bien parecería que en lugar de hablar de unas puertas fijas que se pueden cerrar por un lado, estamos hablando de unas puertas giratorias permitiendo una mezcla de pueblos y gentes. En un contexto así, es difícil marcar una identidad propia. Después de todo, a este extenso territorio desde época medieval se le fue llamando como “Ukrayina”, que en ucraniano significa “la frontera”. ¿Pero la frontera para quién? Nos encontramos ante el caso que el nombre de un país está definido por la existencia de otro.

En abril de 2008, Vladimir Putin, presidente de Rusia, declaró que “Ucrania no es un país”. El 18 de marzo de 2014, en su discurso que marcó la anexión de Crimea, dijo que los rusos y ucranianos son “un mismo pueblo. Kiev es la madre de todas las ciudades rusas. La antigua rus es nuestro origen y no podemos vivir sin el otro”. Desde entonces, Putin y su círculo cercano han estado haciendo declaraciones similares con relación a Ucrania. Que simplemente es un país que nunca ha existido, que es una invención, y que ahora Occidente busca poner a un mismo pueblo enfrentado entre sí con el único fin de debilitar a Rusia. En julio de 2021, unos meses antes de la invasión rusa a Ucrania, Putin publicaría un ensayo titulado “Sobre la unidad histórica de rusos y ucranianos”, donde insistiría en sus ideas. Unos meses después, en febrero de 2022, tanques rusos invadirían Ucrania por el este desde Rusia y por el norte desde Bielorrusia. Si Putin no había convencido a los ucranianos que eran un solo pueblo por la vía académica, lo intentaría entonces por la fuerza. Ucrania, una vez más como tantas veces a lo largo de su historia sería atacada, desmembrada y ocupada por fuerzas extranjeras.

Y en invierno de 2022 yo viajaría a este país “inexistente”.

¿De dónde saca Putin que Ucrania y Rusia son un mismo pueblo? ¿Cuál es la antigua rus y quiénes son esos rus?

Entre los siglos IX y XII todo lo que es actualmente Ucrania, Bielorrusia y Rusia estaba poblado principalmente por los “rus”. Pero para hablar de quiénes eran los rus, nos tenemos que remontar a Inglaterra, concretamente a una pequeña isla en frente de sus costas llamada Lindisfarne. Nos tendremos que remontar a su castillo-monasterio y al 8 de junio de 793, fecha en que el castillo-monasterio sufrió un ataque sin precedentes. Sus monjes fueron degollados, ahogados en el mar o, para los pocos afortunados que salieron con vida, esclavizados, y los tesoros del monasterio fueron robados. Los hombres que habían cometido tales atrocidades estaban aún sorprendidos de lo fácil que había resultado obtener tantas riquezas. Estos hombres venían de los mares del norte y llegarían a ser conocidos como vikingos. Los vikingos comprendieron que atacar monasterios era una sencilla fuente de ingresos, por lo que comúnmente se considera que con el ataque de Lindisfarne comienza la era vikinga.

Aunque algunos vikingos pudieran tener intenciones comerciales o agrícolas, la verdad es que su fama les precedía y tan solo escuchar de ellos ya ponía a temblar a más de un rey. Los vikingos se fueron expandiendo por toda Inglaterra, Irlanda, Francia, norte de Europa, hasta que a Ucrania le llegó su turno a mitad del siglo IX. Para este entonces Kiev ya existía, pero los vikingos no estaban interesados en este pequeño poblado a las orillas del río Dniéper que a lo mucho tenía unas cuantas cabañas de madera; las verdaderas riquezas se encontraban más al sur, en la gran Constantinopla (hoy Estambul), capital del imperio bizantino. Para llegar a ella, los vikingos venían desde Noruega y Suecia en sus barcos atravesando el Már Báltico, para después internarse a través de diversos ríos de Europa (como el Dniéper) hasta llegar al Mar Negro, y de ahí a Constantinopla. El primer encuentro entre vikingos y bizantinos fue en el año 838 y al parecer fue más de carácter diplomático. No obstante, en el 860 hubo un segundo encuentro y este no fue tan amable. Constantinopla se encontraba fuertemente amurallada y los vikingos no iban preparados para un largo asedio, por lo que se dedicaron a saquear las iglesias y barrios extramuros, matando a todo aquél que se le atravesara. Los habitantes de Constantinopla y el emperador no podían hacer otra cosa que escuchar los gritos de terror que se escuchaban allá afuera de las murallas.

De vuelta a Kiev, los eslavos veían constantemente pasar estos barcos vikingos por su río Dniéper una y otra vez rumbo a Constantinopla, por lo que les comenzaron a llamar a sus tripulantes “rus”, que significa “los que reman”. Hasta que en 882 “los que reman” decidieron no remar más y adueñarse de Kiev. A partir de aquí los vikingos comenzarían a mezclarse con la población local, por lo que poco a poco a toda la población se le fue conociendo como los “rus”. Algunos de ellos se irían desplazando más hacia el este y terminarían dando nombre a Rusia. La Rus de Kiev fue un importante principado y centro de poder en toda la región en un momento cuando Moscú todavía ni existía.

Entonces, ¿sí que es verdad que los ucranianos y rusos comparten un mismo pasado?

Sí, pero eso no significa que a día de hoy se consideren un mismo pueblo, sobre todo desde el punto de vista ucraniano. Con el paso de los años ambos pueblos fueron generando distinto idioma y cultura, además que en Ucrania se fue generando cada vez más fuerte un sentimiento de identidad propia y nacionalismo. Y con la guerra actual de 2022 definitivamente este pensamiento de ser distintos se ha acrecentado. Un momento clave que marcaría las distancias entre Kiev y Moscú fue con la llegada de los mongoles.

En 1240 llegarían los mongoles destruyendo Kiev y desplazando así el centro de poder hacia otros 2 principados rus que ya existían: Galitzia-Volhynia, en la zona actual occidental de Ucrania; y Vladimir-Suzdal, en la actual Rusia en la región donde se encuentra Moscú. El pueblo rus dejaba de estar gobernado bajo un poder único central en Kiev y esto comenzaría a marcar diferencia entre unos rus y los otros. Vladimir-Suzdal se encontraba de lleno en lo que era la Horda de Oro (estado mongol); esto significó un control férreo por parte de los mongoles hacia este principado, además de constantes tributos que tenían que pagar a los mongoles, cortando así el desarrollo de Vladimir-Suzdal. A nivel político eran muchos los príncipes que querían además quedar bien con los mongoles, generando así rencillas internas y provocando una mayor debilidad entre los príncipes. Los rus de Vladimir-Suzdal lograrían liberarse de los mongoles hasta 1480.

Una historia diferente sucedió en Galitzia-Volhynia. Al encontrarse este lugar entre la Horda de Oro de los mongoles y el centro de Europa, permitió a Galitzia-Volhynia aliarse con los polacos y lituanos debilitando así la dominación mongola. Esto provocó que aquí se generara una identidad rus muy diferente a la de Vladimir-Suzdal. En la región de Galitzia-Volhynia lograron deshacerse de los mongoles en 1340, quedándose el reino de Polonia con Galitzia, y el Gran Ducado de Lituania con Volhynia.

El Gran Ducado de Lituania estaba muy preocupado con un principado al este que estaba creciendo en poder e importancia: Moscú. Bajo el poder de los mongoles, Moscú era un pequeño pueblo a las orillas de Vladimir-Suzdal. No obstante, el príncipe Ivan I de Moscú llegó a un acuerdo con los mongoles en 1325 para que él cobrara los impuestos de todas las tierras rusas. Con esto, no solo el príncipe, si no Moscú, iría ganando mayor músculo financiero y poder.

De vuelta a la actualidad, es esta Moscú que se siente poderosa y con músculo que ha decidido invadir a Ucrania en febrero de 2022. Cuando fui para allá la guerra no tenía ni un año, y por eso había gran expectativa sobre el nivel de destrucción (o no) que Rusia podría provocar en Ucrania. El motivo de mi viaje fue por trabajo. Y la recomendación recibida fue dar mis detalles del viaje de forma encriptada a las autoridades. Y en cuanto mi familia y amigos, nunca decirles mi ubicación exacta por redes sociales u otros, incluso por canales privados; por lo que pusimos un número a las ciudades que visitaría, y durante el viaje simplemente daba el número para decir dónde me encontraba.

Y entonces ¿desde cuándo comienzan esas ansias de Rusia de querer dominar Ucrania en todo momento?

Quizás el momento clave fue en 1453, cuando los turcos otomanos lograron conquistar a la “impenetrable” Constantinopla. Constantinopla había sido por más de mil años el corazón espiritual y político del mundo cristiano. Desde aquí se le dictaba a Europa lo que realmente era ser cristiano o lo que no. Ideas de gran envergadura para muchos cristianos de hoy en día provienen de esta ciudad, como la idea de la Santa Trinidad, o que la Vírgen María es madre de Dios.

Constantinopla era la nueva Roma (en contraposición de la antigua Roma pagana). Pero ahora la gran Constantinopla había dejado de ser cristiana para, de golpe, convertirse en musulmana. Esto provocó un gran shock en toda la Europa cristiana. Alguien tenía que tomar el relevo, y los príncipes de Moscú vieron aquí su oportunidad. Si Constantinopla, la “segunda Roma”, había muerto, ahora era momento para que Moscú se convirtiera en la “tercera Roma”. El Príncipe Iván III de Rusia se creyó muy bien esta idea y a partir de él es que se adoptó el título de “zar” para los gobernantes rusos, viniendo la palabra de “césar” como en la antigua Roma.

Esta idea megalómana iba más allá de un simple título. Si antes todos los eslavos cristianos ortodoxos debían obediencia a Constantinopla, ahora deberían de rendir obediencia a Moscú. A partir de aquí es que comienzan las ambiciones de Moscú por unificar todas las tierras eslavas bajo su mando, ya fuese por la cruz o por las armas.

Durante siglos la iglesia ortodoxa ucraniana estuvo bajo el patriarcado de Moscú. El patriarca de Moscú era su máximo líder. Con la guerra actual esto está comenzando a cambiar. Las iglesias ortodoxas ucranianas han comenzado a decir que han roto sus lazos con Moscú, aunque mucha gente y el gobierno ucraniano mismo piensa que muchas siguen conectadas con Moscú por debajo de la mesa. El gobierno ucraniano declaró en 2023 que ahora Ucrania celebraría Navidad el 25 de diciembre como la mayoría de Europa, y no el 7 de enero como la celebra Rusia y que se venía haciendo así durante siglos.

Históricamente hablando, ¿Rusia se había conformado con dominar a Ucrania a través de la religión?

Definitivamente no. A Moscú no le bastó que todos los cristianos de Ucrania se arrodillaran siguiendo las directrices religiosas de Rusia. Quería que se arrodillaran en sumisión total ante su poderío terrenal. El punto de inflexión vino en 1654 y luego en 1667. En 1654 el panorama en Ucrania era el siguiente: Crimea estaba ocupada por otomanos; el imperio ruso ocupaba otro pequeño espacio al noreste; los cosacos (campesinos que mostraron gran destreza militar) gobernaban el sur y centro de Ucrania; pero de todos ellos, el que resultaba una mayor amenaza, era la Mancomunidad Polaco-Lituana, que gobernaba sobre la parte occidental de Ucrania. Los cosacos temían la expansión polaca por sus territorios, por lo que pidieron apoyo militar al zar ruso. Rusia se los otorgó y ahí comenzó una fuerte guerra entre Rusia y Polonia que terminó en 1667 con la tregua de Andrusovo, que básicamente venía a decir que todo lo que estuviera al este del río Dniéper pertenecería a Rusia, y todo lo que estaba al oeste del río pertenecería a la Mancomunidad Polaco-Lituana. ¿Y Kiev que se encuentra a las orillas del río Dniéper? Se acordó que durante 2 años pertenecería a Rusia y después pasaría a manos de Polonia. ¿Qué ocurrió después de esos 2 años? Que Rusia dijo “¿cuál acuerdo?”. Desde 1667 Kiev estaría bajo el control de Moscú durante 250 años hasta 1917.

Ahh… ¿entonces Ucrania desde 1917 fue finalmente independiente?

No exactamente. En 1917 el imperio ruso se estaba desmoronando por una fuerza que lo estaba matando desde adentro, desde su corazón: la revolución bolchevique que inició en Moscú. Los bolcheviques estaban hartos del imperio ya que pensaban que beneficiaba solo al emperador y a la alta aristocracia. Había que devolver el poder al pueblo instaurando el socialismo. Ucrania aprovechó el caos de la revolución para declarar su independencia, misma que alcanzó en 1918. ¿Pero toda Ucrania? No, hay que recordar que bajo el acuerdo de Andrusovo “solamente” la parte al este del río Dniéper le pertenecía a Rusia, por lo que solo esa zona se independizó. ¿Y la zona al oeste del río Dniéper? Esa parte estaba ahora bajo ocupación del imperio austro-húngaro. No obstante, al final de la Primera Guerra Mundial, también en 1918, este imperio se desmoronó, por lo que la parte occidental también declara su independencia bajo el nombre de República Popular Ucraniana Occidental. Es decir, básicamente estaban coexistiendo 2 Ucranias divididas por un río cuyo fin era unirse. Esto no llegaría a suceder, y en 1921 Rusia (ahora bajo el nombre de la Unión Soviética) vuelve a conquistar la parte oriental de Ucrania, y a través de un acuerdo se decide que la parte occidental se la quedará Polonia, Rumanía y Checoslovaquia. Finalmente, con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939, la Unión Soviética le arrancará esos territorios a estos 3 países, conformando así lo que hoy en día conocemos como Ucrania, pero bajo el yugo soviético hasta 1991, año en que finalmente se independiza Ucrania de Rusia ahora sí tal como la conocemos hoy en día.

Por tanto, las fronteras actuales de Ucrania realmente se las dio la Unión Soviética. Y Ucrania es más “joven” de lo que quizás muchos de nosotros nos imaginábamos, ya que en toda la historia de este territorio que hoy llamamos Ucrania, tiene apenas poco más de 30 años de no estar bajo la ocupación de ninguna potencia extranjera.

Pero de ahí a decir que “Ucrania no existe”, como lo afirma el presidente ruso Vladimir Putin, hay una gran distancia. “Vladimir” significa en ruso “gobernante de la paz” o “gobernante del mundo”. Creo que está claro con qué definición se siente más cómodo Putin.

Por mucho que le pese a Putin, Ucrania existe, y la ruta que hice desde España a Ucrania fue:



PONER MAPA



Así que comenzó mi trayecto. En el primer día partí primero de Madrid para Barcelona, donde hice mi primera noche.

Por la mañana y durante todo el segundo día continué mi trayecto desde Barcelona para ir bordeando todo el Mar Mediterráneo, primero por costas españolas y después costas francesas, para finalmente adentrarme por Francia hasta llegar a Mulhouse, todavía en territorio francés, pero en la frontera con Alemania.

 

Carretera francesa

 

Este territorio francés pasó a manos de los alemanes durante el Segundo Reich (1871-1918) y la Alemania Nazi (1940-1944). Comenzaba a adentrarme en lugares donde históricamente las fronteras habían cambiado a causa de grandes guerras.

En este tercer día atravesé toda Alemania por sus famosas Autobahn.

 

Autobahn en Alemania

 

El vehículo en el que iba era una furgoneta e iba con otros 2 compañeros. Después de horas y horas de conversación a veces se hacían inevitables silencios, y era en estos momentos donde me quedaba a solas con mis pensamientos, para descubrir que uno recurrente que me pasaba por la cabeza era que parecería un poco contraintuitivo ir a toda velocidad hacia un país en guerra. Nos detuvimos a echar gasolina. Estábamos cada uno de los tres distraídamente hablando fuera del vehículo cuando de pronto nuestros móviles comenzaron a sonar: era una alarma de un ataque aéreo que estaba sucediendo en ese preciso momento en Ucrania. Los 3 nos miramos envueltos por un pesado silencio y seguidamente comenzamos a ver nuestros móviles para ver dónde estaban ocurriendo los ataques. Habían sido en Kiev y en las inmediaciones de Ivanno-Frankivsk, ciudades a las que iríamos. Recuerdo que a partir de aquí se hizo un largo silencio dentro de la furgoneta. Atrás habían quedado esas ligeras conversaciones y risas. Ahora íbamos en silencio con las ruedas de la furgoneta girando a toda velocidad hacia Ucrania, mientras veíamos las luces de pequeños pueblos alemanes comenzar a encenderse durante la última luz del día que aun quedaba antes de que llegara la noche. Esta noche cruzamos la frontera con Polonia y llegamos a una Cracovia envuelta totalmente por una baja neblina. Al estar en Cracovia y haber pasado por todos esos pueblos alemanes y polacos, no podía dejar de pensar en los fantasmas del pasado de la Segunda Guerra Mundial. Hacía menos de 100 años todos esos pueblos y Cracovia tendrían que haber mostrado una gran desolación tanto a nivel material como humano. Y ahora, a menos de 300 kms de aquí, la historia estaba volviéndose a repetir.

Al despertarnos por la mañana del cuarto día la neblina baja seguía ahí, solamente que esta vez descargando una ligera nieve también. Cargamos la furgoneta y continuamos echando kilómetros hacia el este.

 

Carretera en Polonia

 

Conforme nos acercábamos a la última frontera, la carretera en dirección a Ucrania estaba vacía mientras que en sentido contrario sí pasaban coches pero de manera esporádica.

 

Carretera en Polonia cerca de la frontera con Ucrania

 

Después de una hora en la frontera logramos entrar a Ucrania.

Frontera entre Polonia y Ucrania

Frontera del lado ucraniano

En seguida se notaba gran diferencia de este lado. Primero, ahora sí que había una larguísima fila de coches totalmente detenida esperando salir del país en guerra. Avanzamos varios kilómetros y la fila de coches continuaba.

Por donde íbamos ya no eran autopistas como habíamos estado circulando hasta antes de cruzar la frontera. Ahora era una carretera sencilla llena de agujeros, según nos dijeron por causas varias: el mal mantenimiento de las mismas, el clima, y por el paso de los tanques de guerra. Después de haber rodeado Lviv tomamos un desvío para dirigirnos a Ivanno-Frankivsk, nuestra primera parada, que todavía se encontraba a 135 km. Por algún extraño motivo, de este lado de la frontera había mucha más nieve que en Polonia. Le comenté al conductor mi miedo que siempre he tenido de pisar alguna placa de hielo en carretera. Él me dijo que no me preocupara, que ahí estaban muy acostumbrados a conducir bajo esas condiciones climatológicas. Y que si hay coches en frente detenidos, que simplemente frenan mucho antes por si hay hielo para que el vehículo se pueda deslizar tranquilamente sin llegar a chocar… no sé si esto me dejó más tranquilo o no.

La bandera de Ucrania son 2 franjas horizontales: una azul simbolizando el cielo, y otra amarilla simbolizando los campos de trigo. Aunque nosotros como lo veríamos todo el tiempo sería gris por el cielo y blanco por la nieve.

Bandera de Ucrania, aunque con la palabra “Ukraine” y un tridente añadidos (símbolo de unidad y resistencia)

Siguiente
Siguiente

Día 1: de camino a Ivanno-Frankivsk (las primeras impresiones de Ucrania)